Puchu atiende por WhatsApp, entiende lo que el cliente busca, consulta la disponibilidad real, reserva el lugar y avisa al equipo cuando hace falta una persona. Nunca inventa un precio.
El cliente escribe, nadie contesta a tiempo, y esa persona simplemente no vuelve a escribir. No hay una queja, no hay un error en ningún sistema — sólo una oportunidad que se apagó sola.
Un sistema que recibe una conversación, la entiende, la cruza contra la información real del negocio, decide qué acción corresponde, la ejecuta, y deja todo registrado para hacer seguimiento después.
Cada flecha de este recorrido es real y está construida. No es una aspiración: es el flujo que corre hoy, todos los días, en producción.
Un chatbot tradicional resuelve pregunta → respuesta guardada. Puchu resuelve pregunta → ¿qué es cierto ahora mismo? → actuar en consecuencia → responder con eso.
Arrastra el historial y los datos del CRM en cada respuesta. Se purga sola a los 10 días.
El catálogo completo (precios, promos, condiciones) se inyecta entero en cada charla — cero posibilidad de "recuperar mal" un fragmento.
Cuatro herramientas reales, encadenables hasta en 6 pasos de razonamiento en un mismo turno.
Consultar_Cupos
Mira 8 planillas de horarios en tiempo real y devuelve sólo lo que tiene lugar de verdad — nunca una lista fija.
Sincronizar_y_Validar_CRM
Guarda o corrige los datos de la persona a medida que los va dando.
Confirmar_y_Agendar
Escribe la reserva en la fila exacta de la planilla, con bloqueo para que dos personas no se lleven el mismo lugar.
Alerta_Soporte
Deriva a una persona del staff, con el motivo y los datos ya cargados.
Cliente consulta → Puchu identifica la necesidad → consulta cupos reales → responde con horarios → cliente confirma → se guardan los datos → se reserva el lugar → si algo falla, avisa al staff.
Automatización simple (reglas fijas) convive con automatización inteligente: "tengo una lesión" y "¿tienen seguro por lesiones?" son dos consultas distintas que requieren juicio, no un patrón de texto.
HMAC-SHA256: nadie puede simular un mensaje de cliente falso.
Si el mismo mensaje se repite 4+ veces, sospecha un bucle y escala a una persona.
Una conversación tomada por el staff frena al bot — y frena también el recontacto automático.
Cada cliente corre en infraestructura, credenciales y bases de datos separadas.
Sin mezclar. Cada componente de este sitio está etiquetado con honestidad — así como en la especificación técnica completa.
Cada una atada a una capacidad concreta y verificable en el sistema.
Regla explícita contra inventar precios o promociones, verificada con pruebas automáticas.
Cada horario ofrecido salió de leer la planilla de cupos en ese instante.
Deriva a una persona cuando la situación lo requiere, en vez de resolver todo a cualquier costo.
Entiende texto, audio e imágenes — los tres formatos con los que un cliente real escribe.
Objeciones y lista de espera quedan en el mismo sistema — ya no dependen de una memoria o un papel.
Cliente pregunta por una actividad a cualquier hora.
Cliente muestra interés pero no cierra en el momento.
Cliente quiere agendar una clase de prueba.
Cliente deja la charla a mitad de camino.
Cliente cuenta que tuvo una lesión. Puchu lo identifica como interés en Recuperación Acuática —no como un trámite administrativo— y ofrece la actividad y su entrevista de evaluación. Distinto de una consulta por seguro médico, que sí se deriva a una persona.
✓ Comportamiento verificado en el sistema realMenos tiempo humano en preguntas repetitivas; la disponibilidad se consulta sola.
Ninguna consulta fuera de horario queda sin primera respuesta.
Respuesta inmediata a cualquier hora, sin repetir lo ya dicho.
Información centralizada de leads y objeciones que antes no existía.
Que un cliente se quede callado a mitad de una conversación no significa que Puchu la dé por perdida — pero tampoco insiste a lo loco.
La conversación deja de ser sólo un chat: se convierte en un registro de negocio, con cinco tablas que cubren todo el recorrido de un lead.
Cada persona que escribió, con su estado: agendando, lista para confirmar, y más.
Cada reserva real, con quién, cuándo, y si finalmente asistió.
Quién quedó anotado cuando no había lugar — en el mismo sistema donde vive la reserva.
El historial completo de cada intento de contacto posterior.
Por qué alguien no se anotó, clasificado — un dato que el negocio nunca tuvo antes de esto.
Interfaz web con login, tablero y tabla editable — nadie necesita tocar una planilla ni una base de datos a mano.
Hoy la lista de espera vive en el mismo lugar que la reserva: se sabe exactamente qué persona pidió una clase puntual, y cuándo lo pidió.